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lunes, 26 de mayo de 2008

Las supersticiones chinas culpan del terremoto a las mascotas olímpicas

Fuente: adn.es.

Un pueblo tan supersticioso como el chino no podía permanecer pasivo ante la oleada de desastres que está viviendo el país asiático y que la población relaciona con lo que ya se conoce como "la maldición de los Fuwa", las cinco mascotas olímpicas.

Beibei, un pez; Jingjing, un oso panda; Huanhuan, un fuego; Yingying, un antílope tibetano; y Nini, una golondrina, han sido relacionados con las catástrofes y revueltas que asuelan a China desde que dio comienzo su año olímpico.

Según esta creencia, el antílope Yingyin representa las revueltas tibetanas de marzo; Huanhuan, la antorcha olímpica, cuyo relevo internacional fue interrumpido una y otra vez por defensores del Tíbet; Jingjing, el panda, tiene su hábitat en Sichuan, devastada por el terremoto de este mes.

La relación de la golondrina Nini con el accidente de tren de Shandong en abril es bastante tangencial, pero los creyentes identifican la tradicional cometa pequinesa en forma de golondrina con la cuna de las cometas chinas, en Weifang, una ciudad de Shandong.

Faltan las inundaciones

El pez Beibei es una incógnita para unos y para otros explica las potentes nevadas de enero, las peores en medio siglo, ya que el pez representa al sur del país, donde se concentra la producción pesquera, y la zona que más sufrió las heladas.

"Aún faltan los desbordamientos del Yangtsé", vaticinó a Efe una pequinesa afectada por la continua emisión de imágenes de muertos en la televisión.

Así, para los más agoreros, la maldición de Beibei se manifestará con una inundación de la cuenca del río Yangtsé, cuyos periódicos desbordamientos por las lluvias de verano dejan cada año cientos de muertos desde que se tiene memoria escrita en China.

La "maldición de los Fuwa" se susurra en las calles y los foros de internet, mientras la cifra de muertos y desaparecidos por el destructivo seísmo de hace quince días supera los 86.000.

Supersticiones a falta de religiones

Sin embargo, para la optimista bloguera Xiao Xiao, "los cinco retos que planteaban los Fuwa ya han sido superados. China se va a levantar", asegura en su bitácora la improvisada pitonisa.

"Cuando el ser humano afronta algo que no puede controlar, acude a fuerzas sobrenaturales que, en definitiva, son el origen de cualquier religión", declaró a Efe el catedrático de Sociología Xia Xueluan.

"Los chinos tienden a ver estas calamidades como una intervención divina, una tendencia acentuada por la ausencia de religión actual. Aunque ahora vivimos en una sociedad científica, la gente sigue sintiendo pánico ante las fuerzas de la naturaleza. Esa es la base para divulgar religiones y supersticiones", explica Xia.

Las supersticiones que intentan dar una explicación a la catástrofe no terminan en el olimpismo, sino que se extienden por creencias más arraigadas en China, como el Budismo y la numerología.

El castigo por pasar por el Everest

Para algunos tibetanos, en el centro de la atención internacional por las revueltas de marzo, el terremoto de Sichuan, cuyo epicentro se localizó en un área de etnia tibetana, es un castigo para China después de haber llevado la antorcha olímpica hasta el Everest, un monte sagrado para los tibetanos.

Otros budistas (religión mayoritaria en la China aconfesional) consideran de muy mal agüero el hecho de que el sismo de Sichuan se produjera el día del cumpleaños de Buda, que se celebra en Asia el octavo día del cuarto mes del calendario lunar, que este año fue el 12 de mayo.

El número 8

Los más aficionados a la numerología no dejan de hacer sonar sus ábacos con la teoría de que las tres fechas de las catástrofes más importantes (25/1 para las nevadas, 14/3 para la revuelta del Tíbet y 12/5 para el seísmo) suman "8", el número de la buena suerte en China, escogido por ello para los Juegos de agosto.

La ceremonia inaugural dará comienzo a las 8 de la noche del 8 de agosto de este año 2008, una fecha escogida por los organizadores con la intención de propiciar una buena suerte que parece haberse tornado siniestra para el país, opinión que comparten tanto crédulos como escéptico

miércoles, 14 de mayo de 2008

Las autoridades chinas elevan a 10.000 el número de muertos en el terremoto

Fuente: El Pais.

Las autoridades chinas han elevado a 10.000 el número de muertos por el seísmo de magnitud 7,8 en la escala de Ritcher que ha llevado el caos y la destrucción al suroeste del país a primera hora del lunes, siendo la provincia de Sichuán la más afectada. El número de heridos también superaría los 10.000, según informa la agencia oficial Nueva China.

El presidente Hu Jintao ha declarado esta noche (hora española) que la seguridad es la prioridad absoluta de su Gobierno. El jefe del Estado ha hecho un llamamiento a las autoridades de todos los niveles para concentrar todos los esfuerzos en la seguridad, durante una reunión del buró político del Partido Comunista chino. Horas antes, el primer ministro, Wen Jiabao, ha reconocido que la situación es "más grave" de lo que se esperaba. En declaraciones a la televisón china CCTV, realizadas desde Dujiangyan, a 100 kilómetros del epicentro del desastre, ha solicitado la presencia de ayuda internacional. "Necesitamos el mayor numero posible de personas", ha explicado.

La fuerte sacudida se ha cebado, sobre todo, con la provincia de Sichuán, una de las más pobres y pobladas de China con más de 100 millones de habitantes. El epicentro se ha registrado en una de sus localidades, Wenchuan.

También en Sichuán, donde, según un testigo citado por la agencia estatal china, se ha derrumbado el hospital de la ciudad de Dujiangyan, casi un millar de estudiantes permanecen enterrados bajo los escombros de su propia escuela. El 80% de los edificios se han desplomado, aunque la cifra puede aumentar drásticamente ya que hasta siete escuelas se han venido abajo en distintos lugares de la zona, según la televisión estatal.

En la ciudad de Shifang, también al suroeste, cientos de personas han quedado sepultadas al derrumbarse dos plantas químicas donde trabajaban unas 6.000 personas, evacuadas previamente según la agencia estatal china.

Evacuaciones tras el seísmo

Los temblores se han registrado en torno las 14.30 hora local (06.30 GMT). La tierra ha vibrado con gravedad desde Pekín a Bangkok, ciudades separadas por unos 3.300 kilómetros. Algunos de los edificios más altos de Shangai se han balanceado, según testigos. La Torre Jinmao, el mayor rascacielos de China, ha sido evacuada a causa de los temblores, como otros edificios del distrito financiero.

También muchos habitantes de Pekín han salido de sus casas alarmados por la sacudida. Otros testigos han informado, sin embargo, que la presa de las Tres Gargantas (situada a varios cientos de kilómetros de Sichuán) no ha sufrido daños pese a estar todavía en obras.

El servicio sismológico de China ha quedado colapsado durante horas, mientras que institutos homólogos de EE UU con medidores en Asia han afirmado que la intensidad del terremoto fue menor y alcanzó los 7,5 de magnitud. En 1933, un terremoto de la misma magnitud registrado en esa misma zona causó 9.000 muertos.